“GeneXus: el valor de la inteligencia artificial”
Así se titula la entrevista a Nicolás Jodal que forma parte del libro Creer en lo imposible, de Alexis Jano Ros, presentado ayer en el Teatro Solis. El autor presenta la historia de vida detrás de emprendimientos que en primera instancia parecían imposibles de concretar. En sus páginas pueden leerse 14 testimonios innovadores, entre ellos Miguel Brechner (Ceibal), Pablo Brenner (WiFi), Gabriel Colla (Infocorp), Henry Engler (CUDIM) o Gonzalo Frasca (Powerful Robot Games).
"Cuando gana la intuición
El proyecto se desarrollaba ahí mismo. Gonda siempre fue una persona muy cálida y se preocupó mucho por mi situación, que era bastante precaria. Un día lo llamaron y le pidieron que recomendara a alguien para un centro de cómputos. Me recomendó a mí. Era para el centro de cómputos de Central Lanera.
Me hicieron un montón de entrevistas, pruebas y me eligieron como director. Me entrevisté con la persona encargada, me ofreció el cargo y me dijo que iba a ganar 750 dólares. Yo ganaba 150 y mi mujer 200. Me fui para casa, caminando y pensando. No podía agarrarlo. Sentía que tenía que seguir trabajando con Breogán. Si me iba a Central Lanera iba a resolver mi situación económica pero tenía la intuición de que con Breogán íbamos a construir algo grande. No era un ejercicio de razonamiento, era pura intuición. Se lo dije a mi mujer y lo aceptó muy bien. En el BPS le comenté mi decisión a Breogán, lo entendió y seguí trabajando. Breogán tenía un contrato que le permitía seguir trabajando en Brasil. Contaba con una fama importante. Creo que trabajaba 3 semanas acá y una allá. Apareció un proyecto de consultoría en Brasil, era por seis meses, 1.000 dólares. Me lo ofreció y siguió hablando sobre el proyecto. Yo entendí que eran 1.000 dólares por los seis meses. Mientras él seguía hablando yo estaba tratando de dividir 1.000 entre seis, porque quería saber si me daba la guita. Decidí que sí, era lo que quería. Finalmente eran 1.000 dólares por mes, había entendido mal. Le dije a mi señora, ella me dijo que se iba conmigo y nos fuimos a Brasil con mi hijo chiquito. Cuando llegué eran 1.000 dólares mensuales, más 1500 dólares de viático. Pasé de 150 dólares a 2.500. Un día estaba mirando la revista Manchete y leí que Xuxa ganaba 6.000 dólares. ¡Puta, dije, no estoy tan lejos! [risas]".
(fragmento de la entrevista a Nicolás JOdal, del Libro Creer en lo imposible, Documentum editores, 2012)
El proyecto se desarrollaba ahí mismo. Gonda siempre fue una persona muy cálida y se preocupó mucho por mi situación, que era bastante precaria. Un día lo llamaron y le pidieron que recomendara a alguien para un centro de cómputos. Me recomendó a mí. Era para el centro de cómputos de Central Lanera.Me hicieron un montón de entrevistas, pruebas y me eligieron como director. Me entrevisté con la persona encargada, me ofreció el cargo y me dijo que iba a ganar 750 dólares. Yo ganaba 150 y mi mujer 200. Me fui para casa, caminando y pensando. No podía agarrarlo. Sentía que tenía que seguir trabajando con Breogán. Si me iba a Central Lanera iba a resolver mi situación económica pero tenía la intuición de que con Breogán íbamos a construir algo grande. No era un ejercicio de razonamiento, era pura intuición. Se lo dije a mi mujer y lo aceptó muy bien. En el BPS le comenté mi decisión a Breogán, lo entendió y seguí trabajando. Breogán tenía un contrato que le permitía seguir trabajando en Brasil. Contaba con una fama importante. Creo que trabajaba 3 semanas acá y una allá. Apareció un proyecto de consultoría en Brasil, era por seis meses, 1.000 dólares. Me lo ofreció y siguió hablando sobre el proyecto. Yo entendí que eran 1.000 dólares por los seis meses. Mientras él seguía hablando yo estaba tratando de dividir 1.000 entre seis, porque quería saber si me daba la guita. Decidí que sí, era lo que quería. Finalmente eran 1.000 dólares por mes, había entendido mal. Le dije a mi señora, ella me dijo que se iba conmigo y nos fuimos a Brasil con mi hijo chiquito. Cuando llegué eran 1.000 dólares mensuales, más 1500 dólares de viático. Pasé de 150 dólares a 2.500. Un día estaba mirando la revista Manchete y leí que Xuxa ganaba 6.000 dólares. ¡Puta, dije, no estoy tan lejos! [risas]".
(fragmento de la entrevista a Nicolás JOdal, del Libro Creer en lo imposible, Documentum editores, 2012)
